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martes, 19 de abril de 2011

Algunos peligros para la conducción

Se dice que el primer paso para evitar un peligro es reconocer que existe. Pues bien, hay un buen número de peligros para la conducción que debemos conocer para poder evitarlos y reducir las probabilidades de tener percances en la carretera. Quizás podríamos pensar que esto no va para nosotros, o que algunas sugerencias son ridículas. Pero pensar así sería un error. Conducir es algo que debemos tomar muy en serio, pues hay vidas en juego. Algunos peligros para la conducción son los siguientes:

  • Alcohol. Este es un ingrediente presente en un gran número de accidentes, causando muchas víctimas. Una de las mejores maneras de prevenir accidentes es no beber si vamos a conducir.

  • Medicamentos y drogas. Algunos medicamentos advierten en el prospecto sobre efectos en la conducción y el uso de máquinas. Debemos leer los prospectos y tomar en serio lo que dicen. Las drogas son un caso aparte, pues no solo es muy peligroso para la conducción, sino que perjudica todo aspecto de la vida.

  • Velocidad excesiva. Este es otro factor presente en muchos accidentes, y que además aumenta los daños sufridos por las víctimas de dichos accidentes. No nos dejemos engañar por las características de nuestro vehículo o lo que hagan otros; los límites de velocidad también están hechos para nosotros. Presumir de correr en la autopista o la carretera es una estupidez e incluso muestra poco respeto por la vida.

  • No respetar las señales de tráfico. Saltarse un Stop, pasar un semáforo en rojo, adelantar con línea continua… estas y otras acciones son en más de una ocasión la causa de accidentes graves. Lo dicho para la velocidad excesiva sirve también para cualquier otra violación de las normas y señales de tráfico.

  • Distracciones. Hablar por teléfono, mirar el GPS o un mapa, buscar algo en el bolso, maquillarse, cambiar de emisora de radio, encender un cigarrillo o incluso una mosca molesta, son algunas situaciones que se dan y que pueden distraernos lo suficiente como para accidentarnos. Es preferible pararse para atender una llamada a tener un accidente. Y dicho sea de paso, mejor no fumar ni conduciendo ni en ningún momento.

  • Somnolencia y falta de concentración. Se ha advertido en más de un ocasión que la somnolencia es muy peligrosa y está detrás de bastantes accidentes. No deberíamos iniciar o seguir un viaje si nos sentimos que tenemos sueño. También es peligroso salir a la carretera si estamos muy preocupados de modo que nuestra atención a la carretera sea insuficiente. Conducir para relajarse o para aliviar la tensión no es una buena idea.

  • Prisa y conducción agresiva. Si conducimos dominados por la prisa o con mucha tensión será fácil que empecemos a conducir imprudentemente. Por ejemplo, sería fácil no respetar la distancia de seguridad, con el peligro que eso conlleva. Es mejor llegar tarde que no llegar. Y siempre debemos tratar de estar calmados al volante. El automóvil no es lugar para discutir.

  • Mantenimiento del vehículo. Un buen mantenimiento de nuestro coche o moto puede evitarnos muchos problemas. Debemos estar atentos por ejemplo al buen funcionamiento de las luces y al estado de los neumáticos. Pensemos en el problema que representaría unos limpiaparabrisas gastados en un día de lluvia.

  • Climatología. Debemos conducir con especial cuidado cuando nos encontramos con lluvia, niebla, nieve, viento fuerte, o cualquier otro fenómeno meteorológico. Además debemos tener mucha precaución al conducir de noche. No olvidemos encender las luces, reducir la velocidad y guardar la distancia de seguridad según se necesite para cada situación.

  • Estado de la carretera y de las señales de tráfico. Por desgracia aún existen puntos negros donde el trazado o el estado de la carretera, o una señalización poco clara o equivocada, son peligros añadidos. Ante esto lo que más puede ayudarnos es conducir con prudencia.

  • Otros conductores. No podemos controlar la forma de conducir de los demás. Por eso hay que tener los ojos bien abiertos, teniendo cuidado de los ángulos muertos. Y es importante evitar discusiones o picarse con otros.

  • Uso de los elementos de seguridad. Por mucho que hagamos por conducir con prudencia es imprescindible usar el cinturón de seguridad, o el casco si vamos en moto, incluso en trayectos cortos. También el uso adecuado de las luces es muy importante. Deberíamos tener por costumbre atarnos el cinturón antes de arrancar. Y, por cierto, el casco se coloca en la cabeza, no en el brazo. Pensemos que en este punto los principales perjudicados siempre seremos nosotros.


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